Una sonrisa para Centroamérica: el testimonio de la doctora Bárbara Abella en Guatemala


“Es una experiencia única porque conoces una realidad completamente diferente a la que estamos acostumbrados: otra cultura, otra forma de vida…”
Bárbara Abella, directora médica en la clínica de Institutos Odontológicos de Castellón, viajó a Guatemala junto a la ONG Una sonrisa para Centroamérica, formada por un equipo de odontólogos y un pediatra, todos voluntarios. El Proyecto Guatemala tiene como finalidad acercar la salud bucodental a las personas desfavorecidas de América Central y promoverla, con el objetivo de mejorar la calidad de vida tanto de niños como de adultos.
En el siguiente cuestionario, conoceremos más sobre esta iniciativa, así como los retos y aprendizajes tanto profesionales como personales que Abella ha obtenido de esta experiencia, la cual realiza por segundo año consecutivo.
1. ¿En qué consiste el proyecto solidario con Guatemala?
Es un proyecto en el que un equipo de odontólogos y un pediatra se desplazan a Guatemala, para prestar asistencia sanitaria y bucodental a niños y adultos desfavorecidos. Este año, concretamente, en las poblaciones de Santa María de Jesús y en el Zapote.
2. ¿Cómo surgió la oportunidad de colaborar con él?
Llevaba varios años queriendo hacer un voluntariado en el que poder colaborar como odontóloga, una amiga me habló de este proyecto y no lo dudé.
3. ¿A qué población va dirigido?
El Proyecto Guatemala va dirigido a niños y adultos sin recursos que no pueden costearse ningún tipo de tratamiento dental ni médico.
4. ¿Cuáles son los principales problemas de salud bucodental que se han encontrado?
El principal problema son las caries, puesto que su dieta es altamente cariogénica, consumen demasiado azúcar y no tienen el hábito de cepillarse los dientes. De hecho, muchos de ellos no pueden comprarse ni cepillos ni pastas de dientes.
5. ¿Cuál es la aportación de Institutos Odontológicos y qué efecto tiene en la población receptora?
Este año, Institutos Odontológicos nos proporcionó material odontológico como fórceps, botadores, guantes, mascarillas y curetas para poder llevar a cabo los tratamientos dentales necesarios.
6. ¿Qué diferencias y similitudes hay entre el trabajo que realiza en la clínica de Castellón y el que lleva a cabo en Guatemala?
Son dos realidades completamente diferentes. En Guatemala la gran mayoría de pacientes vienen por dolor y, por falta de medios, sólo podemos realizarles obturaciones y extracciones. En Castellón, en cambio, vienen algunos pacientes con dolor, pero la mayoría también para reponerse piezas ausentes, para tratamientos de ortodoncia y tratamientos más estéticos como blanqueamientos y carillas, y aplicamos una odontología mínimamente invasiva. La única similitud es que en ambos sitios tratamos con personas que vienen por problemas dentales e intentamos atenderles lo mejor posible y darles una solución a sus problemas.
7. ¿Qué aprendizajes se lleva en el aspecto humano y profesional?
A nivel profesional, aprendes a trabajar en condiciones muy complicadas, con calor, mala iluminación (usamos frontales), mala aspiración… Con los problemas que todo ello supone.
A nivel personal, se valora mucho más la suerte que tenemos de poder dedicarnos a lo que nos gusta y ayudar a los que más lo necesitan.
8. ¿Ha participado en otras iniciativas parecidas?
Colaboré el verano pasado en el mismo proyecto.
9. ¿Por qué considera que vale la pena implicarse en este tipo de proyectos?
Vale la pena porque es una experiencia única. Conoces una realidad completamente diferente a la que estamos acostumbrados, otra cultura, otra forma de vida en la que muchas veces no tienen para comer y tienen que empezar a trabajar desde muy pequeños para colaborar en casa. Y, pese a todo, son gente muy agradecida, que valora muchísimo nuestro trabajo y siempre están sonriendo.




