
La periimplantitis es la infección bacteriana que afecta a los tejidos que rodean un implante dental osteointegrado. Se manifiesta con inflamación de la encía, pérdida de hueso alveolar progresiva y, si no se trata a tiempo, puede comprometer la estabilidad del implante hasta provocar su pérdida. Es la complicación más grave de los implantes dentales a largo plazo y, como la periodontitis en los dientes naturales, evoluciona de forma silenciosa en sus fases iniciales, lo que hace imprescindible el diagnóstico precoz y el seguimiento periódico.
En Institutos Odontológicos, cada caso de periimplantitis se evalúa y trata de forma individualizada bajo diagnóstico clínico y radiológico previo, siguiendo los protocolos establecidos por la normativa sanitaria vigente.
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¿Qué es la periimplantitis?
La periimplantitis dental es una enfermedad infecciosa de origen bacteriano que afecta a los tejidos blandos y duros que rodean un implante dental en función. Se caracteriza por la inflamación de la mucosa periimplantaria y la pérdida progresiva del hueso de soporte del implante, de forma análoga a como la periodontitis afecta al hueso alveolar que rodea los dientes naturales. Sin tratamiento, la destrucción ósea avanza hasta comprometer la osteointegración y provocar la pérdida del implante.
Se distingue de la mucositis periimplantaria, que es la fase inflamatoria reversible limitada a los tejidos blandos sin afectación ósea. La mucositis es el estadio previo a la periimplantitis: si se detecta y trata en esta fase, la infección no progresa al hueso. Cuando la inflamación supera el margen gingival y alcanza el hueso crestal, ya hablamos de periimplantitis, una condición más compleja que requiere un tratamiento más intensivo. La infección en un implante dental suele comenzar precisamente como mucositis periimplantaria y, si no se trata, puede evolucionar hacia periimplantitis con pérdida ósea progresiva e irreversible.
Los factores de riesgo más documentados para desarrollar periimplantitis incluyen el historial previo de periodontitis, la higiene bucodental deficiente, el tabaquismo, la diabetes no controlada, el exceso de cemento residual tras la cementación de la corona, el diseño inadecuado de la prótesis y la falta de seguimiento periódico tras la colocación del implante. Los pacientes con alguno de estos factores requieren controles más frecuentes y una atención especial a la higiene periimplantaria.
Los síntomas de la periimplantitis no siempre son evidentes en sus fases iniciales. Un implante infectado o un implante dental inflamado pueden presentar sangrado al sondaje, supuración, enrojecimiento de la encía periimplantaria, sensibilidad a la presión o percepción de movilidad —señales que requieren valoración clínica inmediata—, aunque en estadios tempranos la enfermedad puede cursar sin síntomas perceptibles para el paciente. La pérdida ósea solo es detectable mediante radiografía, lo que refuerza la importancia de las revisiones periódicas con control radiológico.
¿El tratamiento de periimplantitis es para ti?
Tienes implantes y las encías a su alrededor sangran o están inflamadas
El sangrado periimplantario es el primer síntoma de mucositis o periimplantitis y requiere valoración inmediata.
Notas movilidad o inestabilidad en un implante
La movilidad del implante indica pérdida de osteointegración que puede estar relacionada con periimplantitis avanzada.
Te han detectado pérdida ósea alrededor de un implante
Una radiografía que muestra reabsorción ósea periimplantaria es la señal más objetiva de periimplantitis activa.
Tienes antecedentes de periodontitis
Los pacientes con historial de enfermedad periodontal tienen mayor riesgo de desarrollar periimplantitis y necesitan controles más frecuentes.
No te has hecho revisiones periódicas desde que te pusieron los implantes
Sin seguimiento regular, la periimplantitis puede progresar de forma silenciosa hasta estadios avanzados.
Fumas o tienes diabetes
Estos factores de riesgo aumentan significativamente la susceptibilidad a la infección periimplantaria y requieren un protocolo de mantenimiento más estricto.
Cómo se trata la periimplantitis
Diagnóstico clínico y radiológico
El implantólogo o periodoncista evalúa el estado de los tejidos periimplantarios mediante sondaje, exploración clínica y radiografía para determinar la extensión de la pérdida ósea, la profundidad de las bolsas y el estadio de la enfermedad.
Tratamiento de la mucositis previa si existe
Si la inflamación está limitada a los tejidos blandos sin afectación ósea, el tratamiento comienza con la descontaminación de la superficie del implante y la instrucción intensiva de higiene periimplantaria para revertir la mucositis antes de que progrese.
Tratamiento no quirúrgico
En estadios iniciales y moderados se realiza el desbridamiento mecánico de la superficie del implante con instrumental específico —curetas de titanio, ultrasonidos con puntas adaptadas— para eliminar el biofilm bacteriano sin dañar la superficie del implante. Se complementa con irrigación antiséptica local y, en algunos casos, con antibioterapia sistémica o local.
Tratamiento quirúrgico si está indicado
Cuando las bolsas periimplantarias son profundas o la pérdida ósea es significativa, el tratamiento no quirúrgico no es suficiente para acceder y descontaminar completamente la superficie del implante. En estos casos se realiza una intervención quirúrgica bajo anestesia local para acceder directamente a la superficie del implante, descontaminarla y, si la morfología del defecto óseo lo permite, realizar una regeneración ósea guiada.
Descontaminación con láser si está indicada
El láser periimplantario puede utilizarse como complemento en el proceso de descontaminación de la superficie del implante, especialmente en casos donde el tratamiento mecánico convencional no ha sido suficiente para controlar la infección.
Mantenimiento periimplantario estricto
Tras el tratamiento activo se establece un protocolo de mantenimiento periimplantario con revisiones cada tres a seis meses para controlar el estado de los tejidos, reforzar la higiene y detectar precozmente cualquier signo de reactivación.
Por qué elegir el tratamiento de periimplantitis en Institutos Odontológicos
Implantólogos y periodoncistas especializados
Tratamientos realizados por especialistas con formación y experiencia acreditada en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades periimplantarias.
Diagnóstico precoz integrado en el seguimiento
El control periódico de los implantes incluye sondaje periimplantario y control radiológico para detectar la periimplantitis en sus fases más tempranas.
Tecnología avanzada de descontaminación
Instrumental ultrasónico específico para implantes, láser periimplantario y protocolos de irrigación antiséptica para una descontaminación eficaz y segura de la superficie del implante.
Protocolo de mantenimiento personalizado
Cada paciente con implantes recibe un plan de seguimiento adaptado a su perfil de riesgo para prevenir la periimplantitis o detectarla antes de que progrese.
Red de clínicas con mismos protocolos
Atención homogénea en todos nuestros centros, con los mismos estándares de calidad y criterios clínicos.
Lo que dicen nuestros pacientes
4,7Preguntas frecuentes sobre la periimplantitis
Es la infección bacteriana que afecta a los tejidos blandos y al hueso que rodean un implante dental en función, provocando inflamación gingival y pérdida ósea progresiva. Es la complicación más grave de los implantes dentales a largo plazo y, sin tratamiento, puede llevar a la pérdida del implante. Se diferencia de la mucositis periimplantaria en que esta última es reversible y está limitada a los tejidos blandos sin afectación ósea.
Los más frecuentes son el sangrado al sondaje alrededor del implante, la inflamación y el enrojecimiento de la encía periimplantaria, la supuración, la sensibilidad a la presión y, en estadios avanzados, la movilidad del implante. La pérdida ósea, que es el signo más definitorio, solo es detectable mediante radiografía, lo que hace imprescindibles las revisiones periódicas con control radiológico.
El tratamiento depende del estadio de la enfermedad. En fases iniciales se realiza el desbridamiento mecánico de la superficie del implante con instrumental específico y descontaminación antiséptica. En casos moderados o avanzados puede ser necesaria la cirugía periodontal para acceder directamente a la superficie del implante y, si el defecto óseo lo permite, realizar una regeneración ósea. En todos los casos el tratamiento se completa con un protocolo de mantenimiento periimplantario estricto.
Depende del estadio de la enfermedad y de la cantidad de hueso perdido. En estadios iniciales y moderados, el tratamiento correcto permite detener la progresión, estabilizar el nivel óseo y mantener el implante en función. En estadios avanzados con pérdida ósea muy extensa, la preservación del implante puede no ser posible y la extracción puede ser la única alternativa. Cuanto antes se detecta y trata, mayores son las posibilidades de conservarlo.
La periimplantitis no se cura en el sentido de que el hueso perdido no se regenera de forma espontánea, pero sí puede controlarse y estabilizarse con el tratamiento adecuado. El objetivo del tratamiento es eliminar la infección activa, detener la progresión de la pérdida ósea y mantener el implante en condiciones de función mediante un seguimiento periódico riguroso.
Con una higiene periimplantaria rigurosa —cepillo, hilo dental específico para implantes o cepillos interproximales y enjuague antiséptico—, revisiones periódicas con sondaje y control radiológico, control de los factores de riesgo como el tabaco o la diabetes y un mantenimiento profesional regular. Los pacientes con antecedentes de periodontitis deben extremar las precauciones y acudir a revisiones más frecuentes.
El coste varía según el estadio de la enfermedad, el número de implantes afectados y el tipo de tratamiento necesario —no quirúrgico o quirúrgico con o sin regeneración ósea—. En Institutos Odontológicos elaboramos un presupuesto personalizado tras el diagnóstico inicial, con opciones de financiación disponibles. Solicita tu consulta sin compromiso para conocer el coste exacto de tu tratamiento.







