ATM

¿Te duele la mandíbula? Podrías estar sufriendo ATM

¿Qué son los trastornos de la articulación temporomandibular? ¿Cómo se deben tratar?

Si nos duele la mandíbula, dentro del oído, alrededor de este o al masticar; si sentimos un dolor intenso en la cara o si tenemos dificultades para abrir y cerrar la boca, puede que suframos un trastorno de la articulación temporomandibular (ATM). Tenemos dos, una a cada lado de la cabeza, cerca de los oídos, y su función es fundamental, ya que son responsables de que podamos mover la mandíbula. Los trastornos temporomandibulares, pues, afectan la articulación de la mandíbula y los músculos que controlan su movimiento.

Las causas que los provocan pueden ser muy diversas y a menudo son difíciles de determinar. Normalmente, los síntomas desaparecen solos o bien se pueden aliviar con tratamientos conservadores, pero en los casos que persisten existe la opción de la cirugía.

La ATM actúa como una bisagra con movimientos deslizantes. Las partes óseas que interactúan con la articulación están recubiertas de cartílago y separadas por un pequeño disco que absorbe los impactos y facilita un movimiento suave. Sin embargo, el disco puede erosionarse o desplazarse, el cartílago puede deteriorarse debido a la artritis o bien la articulación puede verse afectada por un golpe.

ATMATM

¿Qué tipos de trastornos de la ATM existen?

Los trastornos de la ATM son más frecuentes entre las mujeres, a partir de los 20 años y hasta los 50, aproximadamente. Hay tres tipos:

  • Dolor miofascial: Afecta a personas con una articulación temporomandibular aparentemente normal, y puede ser originado por la tensión o el cansancio en los músculos masticadores.
  • Asimetría interna: Es consecuencia de un disco desplazado, una mala alineación o una mandíbula dislocada.
  • Alteraciones degenerativas e inflamatorias.

Causas de los trastornos de la articulación temporomandibular

Hay múltiples causas posibles de los trastornos de la articulación temporomandibular: desórdenes congénitos y del desarrollo, maloclusiones, enfermedades metabólicas, infecciones, patologías neurológicas, dislocación consecuencia de la debilidad de los ligamentos, desórdenes musculares, pérdidas dentales que terminan afectando el hueso maxilofacial, calcificaciones de los ligamentos que provocan anquilosis, sobrecarga física, estrés, inflamaciones, etc.

¿Cómo se deben tratar los trastornos de la ATM?

Cuando los síntomas persisten, es necesario visitar a un odontólogo que haga un diagnóstico y determine si es necesario aplicar un tratamiento conservador o quirúrgico. Entre los primeros, se encuentran las férulas de estabilización, que reducen la presión mandibular para atenuar el dolor muscular. Por otro lado, el uso de la fisioterapia asociada a un tratamiento odontológico también ofrece buenos resultados.

En cuanto a los tratamientos quirúrgicos, existen los más sencillos y poco invasivos, como la artrocentesis, que permite limpiar la articulación, y la artroscopia, con la cual el cirujano puede examinar la articulación y retirar el tejido afectado; y los más complejos, como el reemplazo de articulaciones por prótesis y la cirugía abierta, en el caso, por ejemplo, de la presencia de un tumor.